Estero largo. Camino real y lugar de entierro de oro

El llamado «camino estero largo», existe desde fines del siglo XVIII, conectando la zona en que más tarde estaría ubicada la ciudad de Río Negro y Purranque.

Google map. En el lado de Río Negro, la ruta de denomina U 532; del lado de Purranque, ruta U 530

Hay muchas evidencias que indican que la ruta correspondió a una variante por el valle central del denominado «Camino Real», construido entre la ciudad de Valdivia, hasta San José de Alcudia, actual Río Bueno, Osorno, Riachuelo, Maypue y Maullín, alcanzando el Canal de Chacao, hasta llegar a San Carlos de Ancud en Chiloé. Las localidades intermedias de Riachuelo y Maypue fueron postas para el reabastecimiento y descanso.

Longitudinalmente, el camino real abarca una amplia zona del sur, algunas veces desplazándose por la propia cordillera de la Costa entre Valdivia y el canal de Chacao. Fue una verdadera franja que atravesó las actuales regiones de Los Ríos y Los Lagos, que equivalen a las provincias Valdivia, Ranco, Osorno, Llanquihue y Chiloé, en suma, 14 comunas.

En un mapa adjudicado a Ambrocio O´Higigins se ve claramente la ruta principal del camino.

En amarillo y algo deformado, se observa el troncal principal del Camino real, Memoria chilena, URL., http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-86718.html, 05 de marzo de 2021

El camino real no fue simplemente una ruta. Fue un complejo de caminos. Digamos, un verdadero corredor. Habían caminos reales por todo el imperio y fueron las rutas construidas por los colonizadores en todos los territorios invadidos. En la propia España y en todas parte de América Latina, desde México hasta el extremo sur de Chile continental, existieron caminos construidos por los invasores hispanos que recibieron el rótulo de «camino real».

En un obra denominada «Exploraciones jeográficas e hidrográficas», publicada en 1888, se puede observar el detalle de la llegada del camino real a Maullín.

José de la Moraleda i Montero, Exploraciones jeográficas e hidrográficas, Imprenta Nacional, Santiago, 1888.

En un plano desarrollado por Carlos Tornero en 1904, en líneas discontinuas, se puede observar de mejor manera el trazado del camino real.

Carlos Tornero, Nuevo mapa de Chile, Librería C. Tornero i Ca. De Tornero i Flores, Santiago, 1904

En el tramo que iba entre Riachuelo y Crucero, el camino recorría las cumbres de la denominada «cordillera pelada». Esta fue la razón por la que en la temporada de invierno el tránsito de carretas, cabalgaduras y personas se hacía casi imposible, por lo que el tránsito, podía utilizar la variante Riachuelo, Río Negro, Purranque y Maypue.

De este modo, la ruta «Estero Largo», fue una variante del denominado camino real que unió Valdivia con Chiloé durante la Colonia. Esto podría ser cierto por distintas razones:

1.- En el período tardío de la Colonia, la fundación de Riachuelo y Maypyé como postas de descanso y abastecimiento, demostró que era posible realizar una variante al camino establecido por la cordillera de la costa.

En efecto, la alternativa al antiguo camino se trazó entre el poblado de Riachuelo pasando por el sector donde luego se fundaría Río Negro y Purranque, constituyendo la actual ruta U 530 o U 532

2.- En medio de la ruta, se ubica un relato de un oro enterrado y perdido. Al respecto, es necesario reconocer que en toda la zona de Osorno y hasta Chiloé, existen una abundante cantidad de historias relacionadas al oro; oros perdidos; entierros y abunda también historias de acceso a distintas cantidades de oro, algunas de ellas incluso relacionadas a pactos con el diablo.

3.- Pero quizá la verdadera razón de esta abundancia de relatos de oros perdidos, se deba a la existencia en la zona de la mina de oro de Ponzuelo.

El origen del nombre de Estero Largo, se debe a que por un tramo de unos 100 metros, el camino que unía Río Negro con Purranque, continuaba a lo largo de un estero. Este mismo hecho permitió que desde tiempos ancestrales, en invierno, el mismo estero y en este mismo lugar inundara un más amplio espacio, dando origen a un humedal.

Lugar exacto en que el camino se hunde en el estero, Google map.

Y todavía, este mismo hecho también permitió que en el tiempo subsistiera un añoso bosque nativo. Y a la larga, este carácter inundable o la existencia del humedal, cerraron nuevamente el camino. En verdad, lo que cerró el camino fue el hecho que la ruta cayó en desuso debido a una la multiplicidad de impactos tecnológicos, como el que impuso el paso del ferrocarril y el motor a combustión interna.

En algún momento de la vigencia del camino de estero largo, surgió la leyenda de un tesoro de oro enterrado. Seguramente, porque por ahí, los españoles transportaban el oro extraído de lavaderos y minas desperdigadas por toda la zona.

Camino estero largo

La voz “Estero Largo” en Purranque, es al mismo tiempo el nombre de un camino asociado al estero de un sector del territorio de Purranque que un nombre de un Fundo. 

El camino “Estero Largo”, conectaba a Purranque y Río Negro desde tiempos inmemoriales.  Este antiguo camino, hoy ruta U-532, hacía colindar el Fundo Los Queltehues con el Fundo “Estero Largo”, este último, de una familia de apellido Martínez. 

El estero que por allí pasa, da el nombre a todo este sector, ya que el camino trazado seguía el estero por más de 100 metros. 

De acuerdo Ramiro Barría, la Sra. Olga Villegas, una purranquina nacida en 1927, habría escuchado la historia de un entierro en este lugar. La leyenda, se la había contado su propio padre, don Flavio González, nacido en 1900 (Ramiro Barría, Historias y Leyendas Campesinas de la Comuna de Purranque, sin ed., Purranque, 2015).

La familia de don Flavio había vivido trabajando muchos años en el fundo de los Martinez.  El relato, hay que situarlo aproximadamente, hacia 1920.  Cuando recién estaba surgiendo la ciudad de Purranque.

De acuerdo a Olga Villegas,

“Mi papá nos contaba, cuando yo era niña, que habían sacado un entierro en el fundo, cerca del estero.  En el lugar donde nos íbamos a bañar y a lavar lana y ropa con mi mamá. Era un lugar muy bonito.  Y había allí cuatro árboles.  En medio, estaba el hoyo donde…[supuestamente] sacaron [el entierro]. Yo vi el hoyo.  Era grande.  Pero se notaba que era antiguo y allí decía mi papá que habían sacado el entierro…Mi papá decía que lo había sacado un viejito amigo de él, don Hilarión González.  Pero hacía ya muchos años atrás. Este viejito era famoso en Purranque por ser un muy buen ‘charqueador’…él le enseñó a mi papá a charquear” (Ramiro Barría Alvarado, Historias y leyendas campesinas de la comuna de Purranque, sin ed., Purranque, 2015, pág. 25).

Esta historia del entierro en “Estero Largo” se extendió por los campos circundantes.  Incluso, también trascendió las fronteras nacionales.

Don David Barría Villegas, purranquino nacido en 1948, cuenta que, por un asunto de negocios mineros, tenía contactos con un australiano llamado Melvin Morrison.  De pronto, Morrison avisó su arribo a Chile y de su interés de llegar hasta Purranque para hablar de negocios.  Entre otros tantos temas, en la ocasión Morrison preguntó a Barría si conocía un lugar llamado “Estero Largo”.  Luego que Barría respondiera afirmativamente, el australiano confesó que buscaba este lugar.  Y la razón era que sabía de un tesoro español oculto allí, ya que había investigado en archivos de España las historias y documentos sobre minas de la época colonial en Chile.  Y habría hallado referencias de un tesoro oculto en un lugar llamado “Estero Largo”, al sur de Osorno.

El australiano Morrison reconoció que no sabía cómo ubicar este lugar.  Y su sorpresa fue mayúscula cuando don David reconoció conocer el lugar.  Y que incluso, su familia había vivido allí.  Aunque inmediatamente Barría reconoció que al parecer alguien había sacado un entierro de tal lugar.  Como Morrison igualmente mostrara interés, ambos se dirigieron hasta el fundo “Estero Largo”.  Aunque solo pudieron penetrar hasta las inmediaciones del estero.  El camino había sido cerrado y así permanece hasta la actualidad. 

Como quiera que haya sido, de esta historia surgen una serie de preguntas.  ¿Por qué es posible encontrar menciones de este tesoro en documentos españoles?, ¿este oro había sido oculto por conquistadores peninsulares? o ¿fue oro de lavaderos españoles robado y oculto por ladrones?  Incluso, ¿el lugar de “Estero Largo” es el único que existe en torno a los territorios de Osorno? 

Tenemos a creer en la factibilidad de que el sector de “Estero Largo” de Purranque oculte un tesoro español.  Las razones tenemos que explicarlas. 

En primer lugar, este fue un antiguo camino que unía el sector de Río Negro con los territorios de Purranque.  Un camino de la época de la Colonial, existente mucho antes que surgiera la ciudad de Purranque. 

Como dicen los más antiguos, el camino de “Estero Largo” era una huella de tierra que también se le llamó “Camino Real”.  Y esto debe ser verdad, dado que todo camino construido por los españoles durante la Colonia se denominó de igual manera.

Por otro lado, resulta inquietante el mapa del Camino Real dibujado por varios viajeros que reconocieron que el camino de Rio Negro a Purranque, fuera reconocido como una variante del “camino real” entre Osorno, Riachuelo y la localidad de Crucero. Pero lo más importante, es que efectivamente infinidad de relatos orales lo consignen efectivamente como camino real. 

De hecho, el troncal principal del Camino real, solo fue usada por unos años. Por ejemplo, para trazar la ruta de Osorno al sector de Purranque, Claudio Gay utilizó el complejo de ríos de la zona y no repara en detalles.  Y esta verdadera red fluvial siguió utilizándose como vía de transporte para la madera explotada en toda la zona hasta mediados del siglo XX.

Oro en Estero largo

Don Enrique Mattei, actual dueño del fundo Los Queltehues, afirma categóricamente que cuando él llegó a la zona a administrar su fundo, supo que allí había habido un lavadero. Y señala que, «…encontré evidencias de eso» (Enrique Mattei, Entrevista por What App, 24 de mayo de 2021).

Mientras que Helmuth Sobarzo, que nació en estero largo, señala que creció escuchando la historia del oro perdido. Y su casa, estaba a escasos metros del lugar, exactamente en la pampa que se llamaba «los corrales», justo donde estaba el entierro, precisamente «…en la mitad del fundo».

De acuerdo al Sr. Sobarzo, la existencia del entierro se manifestaba por una serie de cosas muy raras que ocurrían en el lugar,

Ahí había un laurel bastante grande…colgado por debajo…y tenía un hoyo para adentro…entonces, cuando uno pasaba, por ejemplo, tarde o de día o a la hora que pasara…derrepente salía una gallina…castellana algunas veces y a veces negra…y yo le cargué varias veces…pensando que era una gallina real, pero nunca la agarré.

En otra oportunidad me salió un…tipo un torito. Y volví a verlo y tampoco estaba. Y al frente del mismo laurel habían tres cruces. Según la historia, antes de que yo naciera, ese tiempo existía la policía azul…los pacos…y ellos, habían muerto a tres delincuentes que se iban arrancando. Y ahí estaban las tres cruces (Helmuth Sobarzo, Entrevista realizada el 22 de mayo de 2021).

De acuerdo al Sobarzo, el laurel que contenía el entierro estaba unos 500 metros al sur de donde el camino se sumergía en el estero.

Recuerda que cuando era niño, entre varios intentaron excavar en el laurel. Pero el miedo los contuvo. Porque habías otras historias y la propia gente antigua repetía que nunca nadie lograba profundizar un hoyo, dado que salían culebras entre una variedad de otros bichos.

El miedo era demasiado. En las noches de San Juan, según el propio Sobarzo, todo el mundo sabía que ocurrían cosas en el laurel. Pero nadie se atrevía a salir.

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