Patrimonio perdido. La Escuela regional de Artesanos de Purranque

La recordada Escuela regional de Artesanos de Purranque fue una institución educacional que se fundó oficialmente en 1981. Sus clases regulares, sin embargo, comentaron en 1983.

Pese a que sus logros fueron elocuentes, dejó de funcionar en 1990. En 1991, la comunidad realizó intentos para lograr financiamiento. Sin embargo, al año siguiente, CEMA Chile su sostenedora, decreta el cierre de la institución de manera unilateral.

Desde que se puso en marcha el proceso de cierre, la comunidad purranquina, ciertas autoridades regionales y locales solicitan la continuidad de la Escuela. Para lograr que la Escuela siguiera abierta, se levantaron varios proyectos:

i.- La primera, sostenía que la Escuela continuara bajo la tuición de la Fundación Cema-Chile;

ii.- La Escuela podía ser traspasada al sistema educativo municipal,

iii.- Por último, destacó también la posibilidad de transferir la propiedad a una fundación través de un contrato.

Antecedentes del surgimiento de la Escuela

De acuerdo a Emilio Held Winkler, primer alcalde de Purranque, la Escuela regional de Artesanos, habría tenido su origen en una idea de los médicos Hepp y Timmermann, ambos contratados por el hospital privado de Purranque. De acuerdo a Held,

«…[la escuela] tuvo su origen cuando en 1950 las esposas de los doctores Hepp y Timmermann fundaron el Centro de Madres. Entre el público, y algunos beneficios y erogaciones se compraron varios telares, máquinas tejedoras y otro implementos para su funcionamiento» (S/A, Emilio Held se pronuncia sobre Escuela de artesanos, Diario Austral, 24 de abril de 1995, pág. A 5).

Pese a la reconocida opinión del ex alcalde Held, la principal gestora habría sido Dolly Kuschel, esposa del mencionado Hepp.

Por un tiempo, la escuela funcionó en el subterráneo del Club Purranque. Y fue responsable de la obtención de una primera generación de artesanos, en donde se cuentan nombres como los de Elba Cumián, Elena de Alarcón, entre otras. La capacitación entregada en esos momentos se refirió a tejido en Telar y artesanía en ñocha.

Pero la «Escuela Regional de Artesanos de Purranque», tiene como antecedentes formales una iniciativa municipal. Proyecto apoyado por agricultores y la comunidad purranquina en general.

La municipalidad colaboró en muchos sentidos. Pero principalmente financiando la construcción del establecimiento por medio del Plan de Empleo mínimo (PEM) y Plan del empleo para Jefes de Hogar (POJH), ambas, políticas del gobierno militar de la época destinadas a estimular el empleo.

Un grupo de agricultores, por su parte, colaboraron con madera y financiamiento. Entre ellos, destacó Ludolfo Neumann donando el terreno.

El proyecto se inició durante la administración alcaldicia de Egon Winkler y continuó bajo la de Mirna Calderón.

Durante la gestión de la alcaldesa Calderón, la Escuela pasó a manos de CEMA Chile. Después del plebiscito del SI y del NO, se produjo el traspaso de la Escuela a CEMA Chile. No se sabe las razones ni fundamento de este traspaso. Fu una gestión realizada en secreto. Ni los funcionarios municipales, ni la comunidad purranquina se enteraron de la transferencia realizada por la alcaldesa Calderón.

Al respecto, entre las hipótesis que se pueden levantar para explicar esta extraña situación, sobresalen por lo menos dos hechos:

a.- Que desde el gobierno central se haya solicitado la transferencia. Es poco probable que haya sido una iniciativa de la alcaldesa Calderón. Tampoco se sabe de transferencias de dinero hacia la municipalidad de Purranque.

b.- En consecuencia, el traspaso se realizó, digamos, a «puertas cerradas». Se supo una vez que la propia alcaldesa Calderón dejó el cargo en manos de Rolando Stange, que había sido su secretario municipal.

De hecho, la noticia de que CEMA era sostenedora de la Escuela se sabe solamente al momento en que esta anuncia que la institución educacional se cerraría.

A partir de este minuto, la comunidad purranquina se levanta en defensa de la Escuela. Se trata de una verdadera controversia pública local que se desarrolla principalmente entre marzo de 1995 a abril de 1996.

De este modo, a partir de 1995, el alcalde de la época, César Negrón, declaraba que,

«…tenemos el deber de aclarar que esta venta carece de legitimidad, pues no podemos confundir lo legal con lo legítimo, por cuanto, lo primero dice relación con que los actos se ajusten a las formalidades exigidas por ley, y lo segundo dice relación con la aceptación e interiorización de chichos actos pro parte de la comunidad.

De esta firma, la venta podría ser legal, pero no legítima, toda vez que según las propias palabras del señor diputado [Jürgensen] esta escuela proviene de un gran e histórico esfuerzo de la comunidad purranquina, por medio del cual se logró la obtención de este bien raíz, siendo de esta forma un bien que la comunidad siente y defiende como parte de su patrimonio.

La venta de la Escuela de Artesanos de Purranque puede ajustarse a la ley, pero la comunidad no la reconoce como legítima» (César Negrón Schwerter, Carta al director, Cartas al director, Diario Austral, Osorno, 31 de marzo de 1995, pág. A-2).

El día anterior, Myrna Nannig Winkler había publicado un «carta al director» en donde señalaba, que vender la Escuela, era dejar a Purranque,

…sin identidad. Purranque se hizo conocido en todo el país y extranjero gracias a su artesanía cuya cuna nace en los talleres laborales de Cema Comunal, que posteriormente llevaron a la construcción de esta escuela para enseñar en varias especialidades artesanales a jóvenes talentosos venidos de diferentes lugares de la zona sur de nuestro país (Myrna Nannig Winkler, Carta de renuncia a Cema Chile, Cartas al director, Diario Austral, 30 de marzo de 1995, pág. A-2).

En la misma carta Myrna Nannig subrayaba que las decisiones se tomaban a nivel central, en desmedro de los verdaderos interesados. Esto es, la comunidad de Purranque y la comunidad de artesanos de la región. Y finalizaba reconociendo que la Escuela se había podido construir por la donación de terrenos de un vecino y con aportes municipales y de instituciones de la región.

Un día después, Sylvia Aliaga, dirigente de la Confederación de la Pequeña Industria, Servicios y Artesanado (CONUPIA), también publicaba en «cartas al director»,

…tuve oportunidad de conocer la Escuela de Artesanos de Purranque, en todo su apogeo, recorrer sus dependencias, compartir con su director y docentes, ver a los alumnos trabajar en los diferentes talleres ejecutando sus trabajos, verdaderas obras de arte (…) Ojalá el consejo superior recapacite y de la oportunidad de que la comunidad de Purranque continúe con la administración de la Escuela, ya que tengo entendido que un grupo de connotados vecinos presentó un Proyecto, el que en principio había sido aprobado por Cema-Chile y en donde se comprometían aportar una cantidad de dinero, con tal de que no se cerrara el establecimiento que se encuentra enraizado y distingue a Purranque» (Sylvia Aliaga Stephens, Carta al director, Diario Austral, Osorno, 31 de marzo de 1995, pág. A-2).

EN CONSTRUCCIÓN…

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